mama dependencia

Como evitar la mamá-dependencia

La relación entre una madre y su niño es uno de los lazos más fuertes que existen, y el principal vínculo que garantiza la protección del bebé y el amor incondicional que necesitará durante su vida.

Sin embargo, en algunos casos la relación madre-hijo adopta matices de dependencia intensa y a veces enfermiza. La mamá debe saber cómo lograr que su hijo aprenda a valerse por sí mismo en su vida futura.

 

Un comportamiento natural

Es normal que el bebé se muestre reacio a separarse de sus padres luego del primer año. Este es el ambiente que ha conocido toda su vida y un cambio es, generalmente, recibido de mala manera. Muy a menudo los niños tienden a exteriorizar este miedo con ataques de ansiedad o llanto cuando se apartan de la madre, pues la separación les resulta atemorizante.

En casos como estos, la mamá debe intentar que el momento de separación sea menos traumático mediante la paulatina introducción al nuevo ambiente. Si el bebé debe comenzar en la guardería lo mejor es acompañarlo en los primeros días para que se adapte a las personas y elementos novedosos. Siempre fíjate en su reacción e incítalo a compartir con otros niños.

 

¿Qué hacer en la casa?

Al momento de dormir, el niño puede alterarse por quedarse solo en el cuarto, pues siente la ausencia de la madre como abandono. Una técnica que puedes usar es acostarte a su lado hasta que se duerma, pero siempre en su cama y no en el lecho conyugal. Puedes leer un cuento o cantarle una nana y, luego, cuidadosamente retirarte.

Intenta que cuando tu niño llegue al nuevo lugar te sienta feliz y segura. Si nota que estás angustiada puede asociar ese sentimiento con el ambiente al que va a entrar. Recuerda que el temor a la separación es natural en los niños pequeños y que puede ser manejado fácilmente con un poco de comprensión de tu parte.